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Telescopios robóticos y GRBs
En varias ocasiones he hablado por aquí sobre lo que son los GRBs. El acrónimo GRB significa Gamma-Ray Burst, en español se traduce como explosión de rayos-gamma, y describe un tipo peculiar de fenómenos transitorios en el cielo. En concreto, los GRBs son breves pero intensos destellos de luz que emiten la mayor parte de su energía en muy altas frecuencias (longitudes de onda de rayos gamma), constituyendo los fenómenos más energéticos del Universo tras el propio Big Bang. De hecho, desde casi el principio se sospechaba que el origen de estos fenómenos transitorios era cosmológico (esto es, sucedían muy lejos de la Tierra), precisamente por la enorme energía liberada en tan corto tiempo: muchos de ellos emiten más energía en unos pocos segundos que toda la que emite el Sol durante su vida de 10000 millones de años. La idea que se tiene en la actualidad es que se trata del colapso de estrellas muy masivas (puede que incluso del tipo Wolf-Rayet, las que dan nombre a este blog) en una gigantesca explosión de supernova, que a veces se designa hipernova para distinguirla de las explosiones más modestas de estrellas masivas cercanas.
Aunque la mayor parte de la radiación se emita en ondas de rayos gamma (como digo, es de la forma en la que se detectan los GRBs) también se puede observar en colores más convencionales, como en óptico, infrarrojo o radio. En realidad, estas observaciones multifrecuencia son fundamentales a la hora de calcular la distancia al objeto que produjo la explosión, y de determinar sus propiedades físicas y químicas. Al ser los progenitores de los GRBs estrellas muy masivas y muy distantes, su estudio permite conocer también las propiedades de la región de formación estelar o galaxia en la que se hallan, que a veces es casi imposible de observar dada su lejanía. Algunos GRBs se han detectado a... ¡unos 13000 millones de años-luz de la Tierra! ¡Eso es prácticamente el tamaño del Universo!
Imágenes del GRB 080319B obtenidas con el satélite Swift (NASA) en rayos X (izquierda) y usando el telescopio de 30 cm en colores ópticos y ultravioleta (derecha). Detectado el 19 de marzo de 2008, se trata de la mayor explosión de rayos gamma jamás observada. Crédito de la imagen: NASA/Swift/Stefan Immler, et al. Imagen originalmente publicada en la historia Observando un GRB... en radio, publicada el 6 de agosto de 2008.
Sin embargo, aunque los destellos de los GRBs en otras longitudes de onda puedan ser también relativamente brillantes (algunas veces llegan a magnitud 6-12 en el óptico), sólo tienen ese brillo tan elevado durante unos pocos minutos después de que se detecte la explosión de rayos-gamma con un satélite artificial fuera de la Tierra (como Swift). De esta manera, es muy importante observar el lugar del cielo desde donde se detecta la explosión de rayos-gamma en cuestión de pocos minutos u horas, y buscar la contrapartida del GRB en otras frecuencias.
Ésta es la motivación con la que un grupo de astrofísicos españoles, liderados por Alberto Castro-Tirado ( Instituto de Astrofísica de Andalucía), comenzó en 1994 un proyecto de telescopios robóticos para ayudar en esta caza y captura de las contrapartidas ópticas de los GRBs. Nació así la red BOOTES, Burst Observer and Optical Transient Exploring System, que quiere decir algo así como sistema de exploración-observador de brotes de fuentes ópticas transitorias. Por cierto, que Boötes es el nombre latino de la constelación del Boyero, una de las constelaciones ya citadas por Ptolomeo en el siglo II.

El primer observatorio astronómico de la red BOOTES está emplazado en la Estación de Sondeos Atmosféricos (ESAt) de El Arenosillo en Mazagón (Moguer, Huelva) y comenzó su funcionamiento en 1998. A la izquierda, imagen de las instalaciones. Consta de dos cúpulas contraladas automáticamente. A la derecha, fotografía de uno de los telescopios de la segunda cúpula. Crédito de la imagen: proyecto BOOTES, Alberto Castro-Tirado.
La idea de la red BOOTES es observar en frecuencias ópticas y del infrarrojo cercano, casi en tiempo real, el campo en el que se detecta un GRB. La señal de la explosión de rayos-gamma es identificada por un satélite artificial y, en pocos segundos tras el aviso a tierra, el telescopio robótico se acciona y apunta hacia las coordenadas celestes donde se ha detectado el GRB, pudiendo así buscar la contrapartida óptica. En caso de tener una detección positiva, el telescopio robótico realizará observaciones profundas que permitan conocer las propiedades del GRB y/o de la galaxia en la que se encuentra.
El primer telescopio robótico, BOOTES-1, tuvo su primera luz en 1998. Se construyó en Huelva gracias al apoyo de Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y la colaboración de Ondrejov Astronomical Institute (República Checa) y constaba de un telescopio Schmidt-Cassegrain de 30 cm. En 2002 se inauguró BOOTES-2 en Málaga, a unos 250 km del primero. Originalmente similar a BOOTES-1, el telescopio de BOOTES-2 es desde 2008 del tipo Ritchey-Chrétien, con un tamaño de 60cm. Para poder observar no sólo en colores ópticos sino también en infrarrojo cercano, en 2008 tuvo su primera luz el telescopio BOOTES-IR, colocado en el Observatorio Astronómico de Sierra Nevada (Granada).
Imagen del telescopio robótico BOOTES-3 localizado en el Observatorio Astronómico de Vintage Lane, en Blenheim (Marlborough, isla norte de Nueva Zelanda), tomada el mismo día de su inauguración, el 27 de febrero de 2009. El telescopio es completamente robótico y se puede desplazar por el cielo a una velocidad de... ¡50 grados por segundo! (¡100 veces el tamaño del disco de la luna llena por segundo!). Crédito de la imagen: Phil Yock.
No obstante, aún se tenía un problema importante: no se podía observar todo el cielo, puesto que buena parte del hemisferio sur celeste no es accesible desde el sur de Europa. De esta manera, se iniciaron contactos con astrónomos en Nueva Zelanda para construir otro telescopio robótico justo en las antípodas de España. Así ha sido, y finalmente el pasado viernes 27 de febrero de 2009 se inauguró BOOTES-3 en el Observatorio Astronómico de Vintage Lane, en Blenheim (Marlborough, isla norte de Nueva Zelanda). Esta nueva instalación astronómica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha sido posible gracias al apoyo de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía y la colaboración del Instituto de Astrofísica de Andalucía, las universidades de Auckland, Massey y Canterbury y el Observatorio de Stardome de Auckland. El presupuesto ha sido unos 250000 euros.

A la izquierda, fotografía de la delegación española durante la inauguración de BOOTES-3 en el Observatorio Astronómico de Vintage Lane. De izquierda a derecha, son Antonio Ugarte Postigo (ESO), el embajador de España en Nueva Zelanda, Marcos Gómez Martínez (corbata roja), el investigador principal del proyecto, Alberto Castro-Tirado (IAA/CSIC) y Florentino García. A la derecha, Grant Christie del Observatorio Stardome de Auckland y presidente de la Royal Astronomical Society of New Zealand, junto con la placa identificativa de todas las instituciones que participan en el proyecto. Crédito de las imágenes: Alberto Castro-Tirado (izquierda) y Phil Yock (derecha).
Además de estudiar GRBs, los telescopios robóticos de la red BOOTES realizan otras observaciones astronómicas de interés científico, sobre todo relacionadas con sucesos transitorios, como puede ser estudiar estrellas variables, objetos del Sistema Solar como asteroides, NEOs, o incluso bólidos enanas marrones y objetos compactos en sistemas binarios. Aunque el segundo campo de investigación al que se dedica la red BOOTES es al estudio de exoplanetas. También se tiene previsto que haga actividades de divulgación astronómica, puesto que se puede controlar desde España.
Más información:
- Nota de prensa del Instituto de Astrofísica de Andalucía (fichero PDF).
- Nota de Prensa de Andalucía Investiga.
Addendum: Publicado también en Infoastro (gracias Víctor).
Addendum 8 de marzo 2009: Me comenta Alberto que el telescopio se ha bautizado como 0.6m Yock-Allen Telescope en honor de Phil A. Yock (Univ. de Auckland) y de Bill Allen (Vintage Lane Observatory y anterior presidente de la Royal Astronomical Society of New Zealand).
Referencias (TrackBacks)
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Comentarios
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| De: Alberto J. Castro-Tirado |
Fecha: 2009-03-06 07:10 |
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Estimado Ángel,
Te agradezco el enorme esfuerzo que estás haciendo en materia de divulgación. Precisamente uno de los objetivos de la Red de Telescopios Robóticos BOOTES es dedicar una fracción del tiempo de observación a este fin, tanto con el telescopio de 0.6m de España como con éste de Nueva Zelanda. Estamos poniendo nuestro esfuerzo en ello y espero que en breve sea una realidad.
Enhorabuena por este blog que ya ha cumplido 5 años y mis mejores deseos para el futuro.
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| De: Martin30 |
Fecha: 2009-03-06 12:24 |
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Solo decirte que este blog es fascinante y que se nota el trabajo que hay detrás.Te animo a que sigas con él!Quiero recomendarte esto que puede interesarte www.tecnitasa.info
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Alberto, muchas gracias por tus palabras y tu comentario. Ciertamente, no he dicho nada por aquí (y eso que tengo la historia lista) sobre los 5 años del blog, pero hay otras cosas más importantes ;)
Martin30, gracias también por tu amable comentario. Sí, claro, seguiremos con el blog mucho mucho tiempo ;)
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Imagen Astronómica del Día (APOD)
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